Cómo empezar un podcast, de manera correcta

Ninegames Dice es un proyecto que Di y yo hemos venido desarrollando por ya más de medio año.

Para los que no conocen de qué se trata, les explico brevemente: es un podcast sobre videojuegos —casi exclusivamente de Nintendo—, conducido por Di y yo en el que hablamos de diferentes temáticas asociadas, desde cómo invertir en videojuegos, hasta qué videojuegos comprar para tus hijos, entre muchas otras cosas.

Y la verdad es que nos ha sorprendido la acogida que ha tenido nuestro podcast, no ha habido ni un solo mes en que no hayamos aumentado en escuchas y eso para nosotros es increíble.

Si eres seguidor de blog, ya deberías saber que cada tanto nos gusta compartir nuestras experiencias con la intención de ayudar a quien lo pudiera necesitar, y es por eso que hago este post.

Antes de comenzar con las partes principales debo aclarar que este post no está auspiciado por ninguno de los productos que mencionaré.


No tengas miedo

Puede parecer una trivialidad, pero el miedo nos retrasó a nosotros más de 3 meses; “se van a burlar”, “nuestras voces no sonarán bien”, “los temas no le gustarán a nadie” una larga lista de etcéteras son las culpables de nuestro podcast no haya tenido éxito antes


Recursos necesarios

Para empezar un podcast, los recursos que necesitas se pueden dividir en digitales y físicos.

Los recursos digitales van a incluir el cover art de tu podcast —que es la imagen principal— de 3000×3000 pixeles de tamaño e incluya el nombre de tu podcast y un diseño que te agrade.

También necesitarás un programa de edición de audio, con Garageband en macOS o Audacity en Windows será suficiente.

También necesitarás una cuenta en algún host de podcast pero ya hablaremos de eso con detalle más adelante.

Los recursos físicos que vas a necesitar son: un micrófono —que puede ser el de tu teléfono—, y una computadora donde editar tus pistas de audio grabadas.

Como complementos adicionales pues están las redes sociales que puedes crear para tu show, también puedes comprar un dominio web —que sea por ejemplo http://www.elnombredetupodcast.com más o menos—, música libre de derechos para poner durante tu programa, un par de micrófonos de buena calidad, una grabadora de audio independiente, etcétera.


La práctica hace al maestro

Y hablando de que nuestras voces no iban a sonar bien, resulta que en un podcast, lo que dices es tan importante como la forma en que lo dices.

Si has escuchado muchos podcast, probablemente te hayas dado cuenta que la mayoría de conductores tienen una forma de hablar que suena muy natural y espontánea, pues resulta que no es la misma voz natural y espontánea que usamos todos en nuestro día a día.

Me imagino que para cada persona es diferente, pero Di y yo hemos identificado las palabras “de más” que solemos usar demasiado durante las grabaciones y las pusimos en una lista para tratar de evitarlas: “¿No?”, “Sí, así es”, “Uhm”, “Ajá”, “Es cierto”, “Claro” y “Bueno”; son las que tenemos por el momento.

Son palabras que tendemos a decir en todas y cada una de nuestras frases, lo que puede ser un poco más obvio en los primeros episodios de Ninegames Dice, y que ahora podemos controlar un poco mejor.

Trata de identificar las tuyas; sin embargo, no dejes que eso te detenga de empezar a grabar hoy mismo.


Graba por adelantado

Cuando lanzamos nuestro podcast, ya nosotros teníamos cinco episodios grabados y editados, listos para publicarse.

De estos cinco, decidimos que dos no eran ni remotamente pasables, así que fueron descartados, eso nos dejó con unos tres episodios ya listos y que nos iban a sacar de algunos apuros mas adelante.

Ahora quizás deba explicar un poco de los episodios descartados. Resulta que fueron el primero y el segundo que hicimos Di y yo en nuestras vidas, prácticamente los episodios piloto, y fue en esos episodios donde aprendimos muchas lecciones muy importantes.

Al momento de grabar lo mejor que puedes hacer es mantenerte siempre a la misma distancia del micrófono, así tendrás unos niveles de audio constantes y te será más fácil editar.

Tampoco te preocupes demasiado por los ruidos externos, siempre y cuando sean lo suficientemente bajos, podrás borrarlos en edición también.

De lo que sí debes preocuparte es del eco, hay muchas formas de evitar tener problemas de eco que van desde levantar tu colchón hasta colgar toallas en las paredes, quizás más adelante haga un post sobre eso. Ah y borrar el eco en edición es una pesadilla.

Y todas estas cosas nosotros ya las habíamos leído, pero no las aprendimos realmente hasta que las grabamos de verdad.

Y sobre los tres episodios adelantados, pues resulta que ha habido semanas en las que por una u otra razón no hemos podido grabar —por ejemplo mientras escribo este post, Di y yo estamos súper mal de la garganta y apenas podemos hablar—, y es ahí donde te van a servir para que no rompas esa conexión con tu audiencia.


El nicho es importante, tu personalidad lo es más

El nicho de tu podcast es el público al que está dirigido, vuelvo a ponernos de ejemplo, nuestro podcast es sobre videojuegos, entonces nuestro nicho serán gamers y padres de niños/jóvenes gamers que quieran aprender más sobre lo que les gusta a sus hijos.

Seleccionar tu público objetivo es algo muy importante pues va a influir de manera directa tanto en la temática de tus episodios como en las palabras que debas evitar.

No es lo mismo grabar un podcast para niños, que uno para adultos.

En internet puedes encontrar muchos consejos sobre los nichos con más gente, o los de mayor crecimiento, entre otras cosas.

Con respecto a cuál debe ser tu nicho, yo te diré que te apegues a lo que más te guste hacer, porque vas a tener que hablar de eso por horas y horas, y luego escucharte hablarlo por más tiempo aún.


No te tomes a pecho la edición

Ya llegado este punto, voy a confesar que el principal motivo por el que descartamos los primeros dos episodios, fue cómo los edité.

Con respecto al programa, yo utilizo Garageband porque estoy en macOS y es gratis; si estás en Windows pues Di usa Audacity que también es gratis, pero yo no sé usarlo.

Estos dos programas son muy básicos; sin embargo son más que suficientes.

En el primer episodio que edité me demoré 2 días —jajajaja sí, leíste bien— y era de apenas 20 min de largo.

Traté de que recortar los tiempos de espera, los “uhm”, los “no”, nivelar cada segundo de nivel de audio manualmente, y un sin fin de tonterías que ya no quiero ni recordar.

¿Me da vergüenza haber hecho eso? Jajaja sí, pero aún así estoy dispuesto a contárselos, porque fue algo que me ayudó a aprender y a mejorar hasta el nivel en el que estoy ahora, y sigo aprendiendo cada vez que edito un episodio nuevo.

Lo que quiero que saquen de esta parte es que: para aprender a editar, tienes que ponerte a editar.


La magia de auphonic.com

Si hoy en día ya no me tengo que preocupar por estabilizar el volumen de mis pistas de audio, es gracias a Auphonic.

Esta página web es un servicio que se ha convertido en un indispensable de Ninegames Dice, no solo porque regula los niveles de tus grabaciones, sino que tiene también varias otras funciones como las de metadata y que analiza tus pistas y te señala específicamente qué partes debes revisar porque tienen algún problema.

El servicio es gratuito para las dos primeras horas de audio mensuales, o sea que si tu programa es semanal y tus episodios duran 30 minutos cada uno, te alcanzará exacto —por poner un ejemplo—.

Luego de esas dos primeras horas, el servicio tiene un costo bastante económico que deberás pagar.

Cuando aún no generábamos ingresos con el podcast, lo que hice fue crear una cuenta adicional con la que tenía cuatro horas de auphonic gratis. No es éticamente correcto, pero es una forma de ahorrarse ese gasto, al menos cuando uno inicia. Hoy en día ya pagamos por las horas adicionales porque lo vale mucho.


¿Qué host de podcast usar?

Una vez que ya tienes tu episodio listo, o sea el archivo mp3 de tu episodio, editado, pasado por auphonic y levantadas las observaciones de auphonic, lo que debes hacer es ponerlo en internet.

Para esto deberás contar con un servicio de hosting, que es un espacio de almacenamiento en internet.

Nosotros usamos Libsyn, que es un servicio de pago (que empieza desde los $5 al mes) y que es el favorito de muchos de los grandes podcasters por la calidad de su servicio. También es nuestro favorito.

Pero existen muchas alternativas, algunas de pago, otras gratuitas, lo ejor que puedes hacer es informarte en webs especializadas, yo te recomendaría Libsyn, pero también te aclaro que no soy ningún especialista.


Envía tu programa a todos lados

Esta parte es una de las más sencillas.

Ahora que ya tienes al menos tres episodios grabados y ya tienes tu primer episodio “al aire” es momento de ponerlo a disposición de la mayor cantidad de personas posibles.

Hay una gran cantidad de webs y apps que indexarán automáticamente tu podcast, pero en otras deberás registrarte manualmente una por una:

Y muchas otras plataformas de distribución más que deberás ir conociendo en el camino.


Comparte tu show

Ahora que ya eres oficialmente podcaster te toca hacérselo saber al mundo entero.

Una buena idea sería que empieces por tus familiares y amigos cercanos, luego comparte tu show en redes sociales.

Si eres de los que se les da fácil el mundo del social media, deberías considerar seriamente crear fanpages para tu show, podría ser en Facebook, Instagram, Twitter o la que tú prefieras.


No olvides lo más importante

Hola, señor podcaster 😉, felicidades por ser parte de este maravilloso mundo.

Tienes mucho por aprender, habrán semanas buenas y con muchas escuchas, habrán semanas malas muy bajas, tendrás invitados súper buena onda y otros no tanto, pero hagas lo que hagas, no te olvides de lo más importante.

Disfruta haciendo tu podcast.

Esta es la parte esencial para nosotros, ha habido semanas en que por motivos externos hemos tenido que retrasar el lanzamiento de un nuevo episodio uno o dos días, y el episodio final se retrasó ¡Dos semanas!

No es que lo hayamos hecho por flojos, pasó que Di y yo nos enfermamos gravemente de la garganta —incluso Di estuvo hospitalizada dos días—, y en ese tiempo se nos hizo imposible grabar.

Podríamos habernos forzado a hacer los episodios, pero probablemente no habrían resultado como nosotros esperábamos.

El momento en el que dejes de disfrutar lo que haces, deberías dejar de hacerlo, tomarte una pausa y pensar las cosas.

Nadie se va a enojar contigo, al contrario, si resulta que ya tienes una base de seguidores, verás que te preguntan si estás bien, si te pasó algo y que te tomes el tiempo de relajarte.

La gente escucha podcast —en su mayoría— para rellenar el tiempo que les toma ir y venir del trabajo, o mientras hacen alguna actividad secundaria, inclusive cuando quieren aprender algo, y esto crea un vínculo.

Sé respetuoso con tu público, pero sé más respetuoso contigo mismo.


Y con esto creo que es momento de cerrar este post, cualquier duda con comentario que tengas, lo puedes dejar en la cajita de abajo que nosotros te responderemos lo más rápido posible.

Si te gustó lo que leíste y te motivó a empezar tu propio podcast, déjame el nombre de tu show abajo en comentarios para que todos podamos escucharlo.

Si ya tenías un podcast antes de leer este post, también déjalo en comentarios para que se pase la voz.

Sin más que añadir por ahora.

Adiós.