Cinco pasos básicos

Hola chicos, hace un rato que llevaba pensando en escribir este post para que pudiera servir como una guía para —Di— todos aquellos que se han acostumbrado tanto a dejar las cosas por ahí y luego no poder encontrarlas, que terminan creyendo que aquello es “parte” de su personalidad, cuando no lo es.

Poder cambiar un hábito negativo podría no ser lo más fácil del mundo, porque por lo general los adquirimos porque parece simplificarnos las cosas, pero al final del día termina trayendo consecuencias negativas para nuestra vida; así que aquí les dejo algunos consejos para que puedan ser más organizados:


1. Levántate más temprano

La mejor forma de hacer que tu día sea “más largo” es agregarle un par de horas por la mañana.

Es bastante más sencillo de lo que suena; por ejemplo si por lo general te levantas 8 am. pues levántate a las 6:30 am; si te levantas 7 am. pues levántate 5:30 am. y —si por lo general te levantas 5 am entonces puedes saltarte este punto jajaja, caso contrario— así sucesivamente.

Al principio puede ser cansado y tu cuerpo probablemente no quiera salir de la cama, pero siguiendo los pasos que vienen a continuación, verás como consigues hacer mucho más antes del medio día —y así puedes tener mucho más tiempo para jugar con tu Switch un rato—.

2. Escribe listas

Ya que hayas decidido levantarte más temprano, pensarás qué hacer con ese tiempo extra, bueno para eso existen las listas.

Lo bueno de hacer listas es que no te limitan; puedes anotar cosas pendientes de hacer, cosas por comprar, llamadas que hacer, juegos por jugar.

Mi consejo acá es que mantengas las cosas simples, por ejemplo en lugar de poner “Hacer una casa” lo subdividas y lo anotes como: “hacer los cimientos, hacer los muros, hacer las columnas…” y así tendrás tareas más realistas que podrás cumplir en menos tiempo.

Tachar cosas de tu lista puede darte una sensación de satisfacción que a la vez te motivará a seguir avanzando.

Y por último, sería bueno que hagas tus listas la noche anterior para que así sepas cómo aprovechar tus horas extra al levantarte más temprano la mañana siguiente.

3. Prográmate a largo plazo

Las listas te ayudarán a organizar tu día a día, sin embargo será necesario que pienses también en un objetivo más grande, que te tomará más tiempo pero que te darán más satisfacción también.

Aquí la metodología puede variar y ajustarse a cómo te sientas más cómodo tú; sí te gusta la tecnología pues usa el calendario de tu teléfono, si eres más a la vieja escuela puedes usar un calendario —o hacer uno— para programar tus objetivos a largo plazo.

Si eres más de agendas, pues también puedes usarlas para organizarte, la idea es que te sientas bien y que tus objetivos estén claros.

Por ejemplo si lo que quieres es comprar una casa dentro de 5 años y la casa cuesta $60,000.00; subdivide las cantidad que necesitas ahorrar en años ($12,000.00), luego en meses ($1,000.00), luego en semanas será $250; así será más fácil que te motives pues no estarás enfrentándote constantemente al objetivo final sino que a uno más pequeño y alcanzable.

4. Deja las cosas en su lugar

Pero no solo se trata sólo de organizar tu vida, tu casa también debe ser un reflejo de tu cambio.

A veces es demasiado fácil usar algo al terminar dejarlo por ahí donde sea que parezca no estorbar, y esto a largo plazo puede convertirse en una nociva costumbre.

Para remediarla es necesario que tengas ganas de cambiar, que entiendas que te traerá cosas positivas; una vez tomada la decisión, debes tomarte una tarde —o un día, dependiendo de tu caso— para ordenar a fondo tu casa —funciona también con tu habitación si vives con tus padres y ese es tu espacio— y asignar un lugar para cada cosa con la que tengas, no es tan difícil y puedes ayudarte de cajas o repisas.

Las cosas que no uses y que no hayas usado en mucho tiempo deberías regalarlas o botarlas, ya haré un post sobre eso más adelante.

Una vez que tu casa esté ordenada y organizada, apégate a la regla de devolver las cosas a su mismo lugar después de usarlas.

5. No lo hagas aburrido

Una de las cosas más importantes es que hagas que este cambio se sienta tan divertido como positivo puede ser.

Recuerda que si has entrado a este post y te has propuesto ser más organizado es por una razón, quizás quieres conseguir un objetivo específico, quizás quieres inspirar a tus hijos, o quizás para simplemente sentirte mejor contigo mismo; siempre que hagas un cambio asegúrate que este tenga un impacto significativo en tu vida.

De entre todo lo nuevo que puedes estar haciendo, programa también horas de relax y diversión, puede ser una salida al cine con amigos y alguien especial, visitar a tus padres, salir a caminar —o darte una hora para jugar Splatoon 2—; puede ser lo que tú quieras y que te haga feliz, y así ser feliz será parte del proceso de ser más organizado.


Recuerda que la idea es reemplazar un mal hábito con un positivo, por lo que no es prudente que trates de cambiar rápidamente de un día para otro, es mejor si vas tomando pequeños pasos en la dirección correcta y así puedes ir probando qué es lo que funciona para ti y lo que no.

Y bueno gracias por haber leído este post, me despido hasta una próxima oportunidad.

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