Explorar un mundo lleno de magia e historia.

Un juego bonito, que transmite paz, tiene una ambientación adecuada y que nos da la libertad de explorar (o no) el lugar en que estamos — sea corriendo, nadando o trepando — como principal mecánica de juego. Es suficientemente largo y no se torna monótono en ningún momento como podría pasar con otros juegos de su categoría.

Al principio es un poco desconcertante y la sensación de mapa abierto es apabullante; sin embargo, una vez encontremos el hilo de la historia —por llamarlo así— es muy fácil dejarse llevar a través de este maravilloso mundo lleno de retos (o puzzles) que en más de una ocasión me han dado un dolor de cabeza.


HISTORIA (2/5)

Iniciamos con nuestro protagonista apareciendo en la orilla de una playa cual naufrago, y básicamente eso es todo con lo que contamos; pues no hay tutorial ni guía para principiantes.
Poco a poco tendremos que ir explorando el lugar —La isla— en donde estamos con lo cuál iremos descubriendo piezas de emblemas, pequeños juguetes y hasta nuevos atuendos para nuestro joven personaje.
Durante el comienzo de la historia, nuestro más grande aliado será nuestra capacidad de encontrar maneras de seguir adelante; pero, luego de liberar a un pequeño zorro de su estado de estatua, este será nuestro guía y compañero, caminando delante nuestro y posándose generalmente en los lugares donde tendremos que interactuar para poder continuar.


IMAGEN(3/5)

Sinceramente me gustaría poder decir que RIME consigue aprovechar al máximo (o al menos bastante bien) las capacidades de la Switch; sin embargo la definición de sus texturas es bastante más baja de lo que esperaba y la fluidez es más lenta de lo que me gusta, llegando a tener momentos en los que la pantalla se congela para volver a moverse segundos después.
Por otro lado tenemos escenarios bien trabajados y repletos de objetos (aunque estos se repitan muchas veces), un estilo de animación más que agradable y un claro enfoque en hacer del entorno del juego, un lugar donde no sólo nuestro personaje se pueda relajar; sino que nosotros también.


AUDIO (4/5)

La verdad es que tiene canciones muy bonitas y muy relajantes —por alguna razón me recuerda a FullMetal Alchemist— y si no le pongo más puntaje en esta parte pues es porque se me hizo corto el repertorio y en poco tiempo sentí que tenía una misma canción dando vueltas y vueltas en el fondo.

La banda sonora impecable —la cuál además podemos descargar— me ha parecido de lo mejor del juego; además, la sincronización de los efectos, sin llegar a ser perfecta, es bastante buena y va acorde con lo que vemos en la pantalla.


JUGABILIDAD (3/5)

Por momentos sentía que necesitaba poder hacer más cosas y tener controles más completos y precisos; pero eventualmente me di cuenta de que tenía justo lo necesario, no más, ni tampoco menos, y llegado ese punto los controles se volvieron casi automáticos.

Tu más grande habilidad será gritar y harás uso de ella para casi todo: activar artefactos mágicos, abrir puertas, encender luces y espantar animales, además de ello puedes agarrar ciertos objetos —los cuales identificarás porque al acerccarte a ellos aparecerán unas mariposas amarillas encima—, los cuales podrás arrastrar o cargar dependiendo del objeto.


PERSONAJES (2/5)

Tenemos un niño que no habla pero grita y sabe hacer sonidos musicales como protagonista, un zorro que ladra y es quien nos guiará a través del juego y que constantemente estará parado en donde deberíamos ir.
Además de eso, alcanzado cierto punto, hay una variedad de dementores que por alguna razón nos temen y también un águila con cabeza de cráneo — imaginemos que un Marowak y un Pidgeot se fusionan — que tiene la necesidad de asesinarnos.


OPINIONES Y FINAL

Sinceramente, me quedo con la extraña sensación de que RIME ha obtenido una puntuación baja pero justa; su 2.8/5 lo posiciona como un juego bueno y que vale lo que cuesta pero que no cuenta con ningún valor añadido.
Bonito, misterioso, místico, complejo, y con alguna que otra sorpresa. RIME para Switch.